Hace un año me despertó una pesadilla, no recuerdo bien lo que estaba soñando, pero desperté gritando: mamá!!!
Ese día, recuerdo que era martes, me fui temprano al trabajo y antes de llegar recibo la terrible noticia de que mi Pepo había muerto.
Hoy, exactamente un año después, tuve un sueño. Podría decir que fue hermoso, pero por ahí dicen que las pesadillas hay que contarlas antes de las 7 de la mañana para que no se cumplan... Pero la mía no fue una pesadilla, y no quiero contar lo que soñé, porque quiero que se cumpla. Creo que alguien -desde su mundo de letras, de estrellas, de música-, me quiere seguir contando cuentos y me está mandando señales, de que vale la pena despertarse cada día, porque en algún momento llegará una buena noticia.

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