viernes, 19 de octubre de 2018

Amir (2004-2018)


Hace 14 años estábamos haciendo un viaje maravilloso. No eran tiempos de hiper conexión como los actuales, así que Dante era quien nos mantenía en contacto a través del correo electrónico con nuestras familias en Xalapa y Pachuca. Israel estaba muy al tanto del momento se convertiría en tío, que debía ser por esos días. En uno de los correos, recibimos la noticia de que ya había nacido Amir. Era un día como hoy, 19 de octubre pero de 2004, estábamos en Italia, lo que nos alegró inmensamente y le puso la cereza al pastel a nuestro viaje.

Amir tuvo una vida feliz, fue un niño muy amado, con una familia que siempre lo apoyó para alcanzar sus sueños. Tuvo una amorosa mamá y un papá extraordinario. Empezaba a descubrir el placer de los viajes, soñaba con ser piloto o artista, como su tío Israel.

Injustamente, hace siete meses, la vida se le acabó muy pronto, demasiado pronto.
Hay un dolor muy grande en todos los que seguimos este viaje, sin él. El dolor de sus padres, abuelos y tíos es innombrable. Cada uno está buscando respuestas para encontrar resignación y paz en sus corazones. Y honramos su memoria con cada una de nuestras acciones. Hurgando en los buenos recuerdos, agradeciendo por el regalo que fue su paso por esta vida. Él ahora es eterno y libre. Nunca más, nada ni nadie le hará sufrir.

Yo soy librepensadora y estoy convencida, como decía Carl Sagan, de que estamos construídos de polvo de estrellas, así que por eso creo que él -como todos nuestros seres amados que nos han dejado-, ha vuelto a ser materia cósmica.

Siempre está en nuestros sentimientos y pensamientos. Y en un día como hoy, en su cumpleaños, todavía más. Le reiteramos nuestro amor para siempre.

Escribo estas líneas en su memoria, con todo mi amor, para Betty, doña Rafa, don Abel, Bris e Israel.