Después pasó lo que tenía que pasar... Se me cayó el mundo... Hasta que un día Giancarlo me dijo: tienes que entrenar, recuerda que tu papá te va a ir a ver competir y a partir de ahí esa fue mi motivación... En efecto, estos días de competencias estuviste ahí, me diste mucha mucha fuerza Pepo, sentí tus porras desde el cielo, estas medallas te las dedico con mucho amor.
Gracias por estar ahí.
Dunia
Campeonato Mundial de Triatlón Chicago 2015

